¿Qué es la Ruta del Barroco Andino?

Presentación


Le damos las gracias por haber visitado la Ruta del Barroco Andino. Si esta guía llegó a sus manos por regalo de algún familiar o amigo, lo invitamos a usted a que dentro de su itinerario de viaje por nuestra ciudad, pregunte por nosotros y programe un día de su tiempo para que visite los maravillosos pueblos de los andes peruanos que le mostramos y así, pueda tener la experiencia de recorrer sus monumentos llenos de arte e historia, además de poder pasear por sus calles y plazas y conocer algo más de la vida diaria de su gente.

Esta Guía de visita ha sido elaborada, para que usted cuente con un documento lleno de referencias y fotografías que le recuerden la visita por los templos de la Ruta del Barroco Andino. En ella podrá encontrar la información básica sobre su historia e importancia, lo particular de los pueblos en los que se encuentran, las características de su arquitectura y de las obras de arte que alojan en su interior.

Hemos preparado un archivo de fotografías de gran calidad. De esta manera, usted tendrá también, un registro de imágenes del interior de los templos, de sus obras de arte, esculturas y lienzos. Lo que le ayudará a tener siempre presente cada uno de los inolvidables momentos vividos en La Ruta del Barroco Andino.

Estamos convencidos de la experiencia mágica que significa conocer este rico patrimonio. Por ello hemos puesto todo nuestro mejor esfuerzo en difundir, promocionar y conservar cada uno de los templos que forman parte de esta ruta.

Esperamos que la visita haya sido de su agrado y que en algún momento podamos contar nuevamente con su presencia.



¿Qué es la Ruta del Barroco Andino?


Nuestra orden religiosa, La Compañía de Jesús, fue la última congregación en llegar al Perú. Resultó ser fruto de la insistencia por parte del Virrey Don Francisco de Toledo, era entonces el año de 1568. Tres años más tarde arribaríamos a la ciudad del Cusco con la finalidad de ayudar en la evangelización de los nativos.

Para comenzar con esta tarea se vio que era urgente contar con un solar donde construir un templo y un colegio, adquiriendo, gracias a la ayuda de algunos buenos amigos que confiaban en nuestra orden, el actual terreno donde se encuentra el Templo de la Compañía de Jesús. Allí se edificó en 1597 una primera construcción, que luego de los daños sufridos el año de 1650 a consecuencia del gran terremoto que sacudió la ciudad, fue demolida dando paso al templo que conocemos hasta hoy.

No pasó mucho tiempo para que los intereses de la corona y nuestra manera de ver el mundo entraran en franca confrontación. Los distintos proyectos que llevábamos a cabo en las nuevas tierras, el proceso de evangelización de los pobladores, la fuerte lucha para que se respetaran sus derechos, no tardaron en molestar a las monarquías de Portugal y España. Finalmente fue Carlos III quien ordena la expulsión de nuestra orden de todos sus dominios.

Después de largo tiempo, mucho después incluso de la restauración de nuestra orden, es que regresamos al Cusco el año de 1954, donde se nos confían la Parroquia del Sagrario y el Templo de la Compañía de Jesús. Posteriormente el año de 1968 se nos dará la responsabilidad de hacernos cargo de las parroquias de Urcos, Huaro y Andahuaylillas, en la provincia de Quispicanchi. Un año después, esta responsabilidad será ampliada con el manejo de las parroquias de Ccatca, Ocongate y Marcapata.

Desde nuestro regreso, nos venimos dedicando arduamente en la promoción de la fe y la justicia social en este vasto territorio, que además del Cusco incorpora casi la totalidad de la provincia de Quispicanchi. Trabajamos en una serie de programas que tienen por finalidad brindar mejores condiciones de vida a los pobladores de estas tierras.

Para ello se creó la Asociación Jesús Obrero CCAIJO, que al inicio fue un centro de capacitación agroindustrial. Con el tiempo ha ido incorporando muchas más actividades, esto en función a los nuevos retos que las comunidades campesinas a las que servimos han ido teniendo. En los últimos años hemos participado de la conservación y restauración de nuestros templos. Cada uno de ellos es un muy singular y un magnífico ejemplo de arquitectura colonial andina. Conocedores del rico patrimonio que nos ha tocado tutelar, tenemos el compromiso permanente de mantener estos recintos en su mejor estado, cuidando siempre de la conservación, de su historia y originalidad.

Vemos también que a raíz de estas acciones, la visita por parte de los turistas a nuestros pueblos se ha ampliado considerablemente. Un sin número de instituciones han centrado su atención en el arte que esconden las paredes de estos recintos religiosos. El gobierno peruano ha reconocido también la importancia que para nuestro país tiene la singularidad del arte barroco en nuestra región.

En el afán de que la visita a estos monumentos contribuya al desarrollo económico de sus pueblos, y que se pueda propiciar inversiones en turismo que no atenten contra los intereses de los pobladores, desde la Compañía de Jesús propusimos la creación de lo que ahora se conoce como La Ruta del Barroco Andino. Este es un nuevo corredor turístico en el que se inscriben, los Templos de la Compañía de Jesús en el Cusco, el Templo de San Pedro Apóstol de Andahuaylillas, el Templo de San Juan Bautista de Huaro y la Capilla de La Virgen Purificada de Canincunca.



Imágenes de la Ruta


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